Posibles soluciones para los problemas de temperatura en el lugar de trabajo

Un estudio reciente (publicado por la revista académica Plos One) ha revelado que los efectos de la temperatura en el rendimiento de trabajo varían drásticamente entre hombres y mujeres.

Además, la investigación mostraba que el rendimiento de las mujeres aumentaba significativamente tanto en el ámbito de las matemáticas como en el de las comunicaciones verbales cuando la temperatura interior era más alta. Sin embargo, en el caso de los hombres, se observó que rendían mejor a temperaturas más bajas. En base a estos resultados, los investigadores concluyeron que establecer temperaturas más altas para los espacios en los que trabajen hombres y mujeres puede mejorar la productividad general.

Este estudio hizo que algunas personas se pusieran nerviosas sobre cómo están configurados los edificios, ya que, según otro estudio conocido sobre la regulación climática interior, el modelo de confort térmico se desarrolló en 1960 y se ajustó a la tasa metabólica estándar del hombre promedio. De este modo, se ignoraba el confort térmico femenino. Además, este "estándar de confort térmico" tiene una contribución clara en aquellos edificios no eficientes a nivel energético.

Temperaturas de los edificios

"Las temperaturas del edificio son controladas en gran medida por los gestores de los mismos" y normalmente son establecidos en línea con los estándares del sector. Esto supone lograr una comodidad térmica de alrededor del 80% de los ocupantes del edificio y, por tanto, que un 20% de los ocupantes siempre estarán incómodos.

El Facility Manager, por su parte, sabe que el control de la temperatura en un edificio puede ser una tarea difícil, pero también ha de entender que controlar y ajustar la temperatura correcta es vital para contar con un espacio de trabajo productivo y energéticamente eficiente.

Entonces, ¿cuáles pueden ser las posibles soluciones para adaptarse a las distintas necesidades del usuario final?

Diseño del espacio de trabajo

Todas las personas tienen diferentes tasas metabólicas y por lo tanto distintas percepciones de qué temperatura es más cómoda. Por lo tanto, el Facility Manager de un edificio debe monitorizar y comunicarse constantemente con los usuarios finales para asegurarse de satisfacer susnecesidades. De esta manera, los FM pueden establecer estratégicamente diferentes sistemas para hacer frente a desafíos planteados.

En algunos espacios de trabajo, como por ejemplo la oficina del New York Times, existe una división de género equilibrada en el espacio. Por lo tanto, para la gestión de la temperatura, y para acomodar ambos géneros, existen 8 espacios distintos de co-working pensados específicamente en base a las necesidades de las mujeres. Por ejemplo, “con asientos fabricados en tejidos suaves, como el terciopelo, pensando en usuarios que lleven las piernas al descubierto". Por otra parte, en verano la temperatura se ajusta teniendo en cuenta las preferencias de ambos sexos; en invierno, se incluyen en el cestas con mantas para que los empleados puedan utilizar si fuera necesario.

El Internet de las cosas (IoT)

En un edificio, la temperatura ideal está relacionada con el nivel de humedad en aire. Esto se debe a que la sensación térmica está directamente influenciada por la humedad en el interior. Y es aquí donde el IoT entra en juego. Y es que la tecnología nos permite poner soluciones específicas para medir la calidad del aire interior a través de sensores situados en el edificio.

Todos estos sensores están interconectados entre sí y con una red de comunicación (es decir, a Internet y a cualquier tipo de aplicación móvil). De esta manera, los sensores, con el uso de Big Data permiten:

  • Monitorización en tiempo real de la temperatura interior, humedad relativa y niveles de CO2, de distintas salas
  • La visualización en el mapa geográfico (o plan del edificio) de los puntos de medición de los sensores
  • La consulta de datos históricos (con el fin de comprender y anticipar necesidades)
  • Y la generación de alertas cuando se superan los umbrales

Fuente: Lionel Anciaux, 2018

La medición continua de la calidad del aire interior a través del IoT permite contribuir a la consecución de una temperatura interior ideal, y también regularla dentro de las diferentes áreas del edificio de acuerdo con el diseño estratégico del espacio de trabajo.

Por ejemplo, la personalización se puede llevar a cabo en espacios de coworking específicos donde las temperaturas pueden tener establecidos ciertos ajustes térmicos de más fríos a más cálidos, de manera que cualquier persona pueda moverse al área que mejor se adapte a sus necesidades. Estos ajustes térmicos pueden ser revisados y monitoreados en tiempo real por el FM del edificio, así como vistos por los usuarios que buscan información sobre la temperatura de un área de trabajo específica.

Además, el IoT puede facilitar de manera precisa una representación de la demanda térmica de todos los ocupantes en el edificio, lo puede ayudar a predecir el consumo de energía y, por lo tanto, el ahorro de energía.

Mediante la elaboración de planes de estrategia térmica, los Facility Managers pueden mejorar la experiencia en el lugar de trabajo a través de la adaptación de la temperatura ambiental del espacio de trabajo. Y, por ende, tal y como la investigación explica, contribuir a mejorar la salud y a aumentar la productividad general.

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