¿Quieres fomentar la innovación? Empieza con el espacio de trabajo

Como expuso Harvard Business Review, la innovación es la "salsa secreta" del éxito empresarial. Sin embargo, muchos no están seguros de cómo hacer que la innovación suceda. Los espacios de trabajo pueden servir de punto de partida. 

El diseño del lugar de trabajo desempeña un papel cada vez más significativo a la hora de estimular la innovación. Un diseño adecuado puede crear oportunidades de interacciones espontáneas, lo que a menudo conlleva a compartir conocimientos e ideas.

El índice Leesman, que analiza el efecto que tiene el workplace en los empleados, encontró que los lugares de trabajo de mayor rendimiento crean entornos que capitalizan los conocimientos existentes dentro de la organización y facilitan la transferencia de los mismos a nivel interno. Asimismo, estas organizaciones utilizan espacios diversos tales como vestíbulos, reuniones abiertas y áreas privadas para crear comunidad, para facilitar la colaboración y para que surjan encuentros espontáneos.

Reformular el diseño del espacio para obtener un rendimiento específico

Los espacios se pueden diseñar para producir resultados de rendimiento específicos. Por ejemplo, algunos espacios pueden tener la productividad como objetivo principal, mientras que otros existen para incrementar la innovación o combinar ambos.

Algunos arquitectos de Cornell Tech han tratado de fomentar la creatividad a través del diseño. En este caso, el proyecto utiliza la arquitectura para facilitar a los estudiantes la posibilidad de tener reuniones accidentales y fomentar la creatividad. Para ello, desde espacios abiertos inspirados en los estudios de artistas hasta las escaleras, provocan esa interacción – el diseño difumina la función de los espacios y provoca la innovación.

Gracias a la creación de áreas abiertas e inspiradoras que favorecen la colaboración, así como el diseño de espacios tranquilos que mejoran la concentración, el workplace puede impulsar el intercambio de ideas, el compromiso de los empleados y un sentimiento de comunidad.

Intercambio de conocimientos = innovación

Hay dos factores que afectan a la transferencia de conocimiento: la actividad que se produzca alrededor de un edificio y la co-presencia. Situando a diferentes personas en un mismo espacio, será más fácil que interactúen con mayor frecuencia debido a la cercanía y visibilidad. En este sentido, la mezcla de personas en un espacio les brinda una mayor posibilidad de comunicación y conexión, lo que facilita la futura colaboración entre distintas figuras.

Por lo tanto, las oficinas abiertas proporcionan un ambiente ideal para compartir y apoyar el conocimiento. Además, los empleados más jóvenes que buscan consejos de colaboradores más experimentados podrán beneficiarse de este diseño debido a la facilidad de interacción.

El diseño de workplace requiere una implicación del usuario y gestión del cambio sólidas

Utilizar el diseño del lugar de trabajo como herramienta para inspirar y fomentar la innovación requiere una visión estratégica y una investigación exhaustiva. El hecho de adoptar las últimas tendencias, por sí solo, no funcionará.

Los Workplace Managers deberán invertir en estudios exhaustivos para detectar las necesidades de los usuarios, preferencias de espacio y dar voz a los empleados en materia de diseño de espacios.

Por otra parte, para tener éxito con el nuevo diseño es necesario gestionar el cambio de manera sólida. Es importante tener en cuenta, que las personas y las organizaciones no cambiarán a menos que sea necesario (la preservación del status quo es parte de la naturaleza humana). Si creamos un sentido de urgencia, la alta dirección puede comunicar que el status quo ya no es una opción. Para asegurar el crecimiento, se necesitan cambios inmediatos.

A continuación, hemos de asegurarnos de conformar un equipo capacitado para gestionar el cambio, y, de esta manera, dirigir la organización de forma segura. Este equipo debería incluir a personas que tengan suficiente poder para evitar que el proyecto se estanque; poseer fuertes habilidades de liderazgo; y tener grandes dotes de comunicación.

Sin embargo, no debemos subestimar el poder de la comunicación en el proceso de gestión del cambio. Se debe comunicar a los empleados las razones por las cuales se producen los cambios; sus beneficios y fortalezas. Con honestidad, transparencia y utilidad, se logrará el éxito.

 

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