El IoT y las Smart Cities están cambiando por completo el Facility Management

El número de ciudades inteligentes va en aumento, por lo que los edificios inteligentes y el "Internet de las cosas" (IoT) están cobrando cada vez más importancia. ¿En qué medida está afectando esta tendencia al Facility Management?  

La evolución de los edificios inteligentes a ciudades inteligentes obliga a los Facility Managers a redescubrir el uso y las integraciones de los edificios en un único ecosistema. La tecnología IoT puede aliviar la presión ambiental, aumentar la eficiencia operativa y mejorar la gestión de los edificios, dado que permite supervisar y controlar las instalaciones a distancia, así como recopilar datos útiles para la adopción de medidas sobre el uso de la energía, el mantenimiento y la gestión de residuos.

En la siguiente infografía se ofrecen algunas ideas sobre lo que cabe esperar del auge del IoT y las ciudades inteligentes en el contexto del Facility Management.

Facility Management e IoTCreación de sinergias con socios tecnológicos

El cambiante mundo de las tecnologías, el Internet de las cosas y el auge de las ciudades inteligentes exigen alianzas entre gigantes tecnológicos y empresas de Facility Management, diseño y arquitectura. Esto permitirá integrar la tecnología desde el principio y crear una transición suave al mundo nuevo. Las asociaciones entre ISS e IBM son un buen ejemplo de esta colaboración.

El siguiente vídeo resume el debate sobre el impacto de las tecnologías inteligentes en los edificios.

Implantación de la tecnología IoT en las instalaciones

Para implantar y garantizar una transición fluida al nuevo mundo de las ciudades inteligentes y los edificios con tecnologías de IoT es importante comenzar por el personal y la dirección, que necesitarán un conocimiento y una formación exhaustivos sobre estas nuevas tecnologías y sobre cómo utilizarlas con eficacia en los edificios.

Cambiar la mentalidad de la dirección y los empleados es un buen punto de partida para transformar las instalaciones, pero el auténtico reto se plantea al tratar de identificar qué tecnologías se han de implantar primero. El procedimiento habitual en tales casos sería determinar cuál es el mayor problema al que se enfrentan las instalaciones e identificar una tecnología que pudiera resolverlo. Por ejemplo, Grupo ISS utiliza diversos sensores en los cuartos de baño y los comedores para hacer un seguimiento de la cantidad de usuarios que los utilizan y ajustar los servicios de limpieza y de cocina en consecuencia, para evitar tiempos improductivos y el desperdicio de comida.

¿Están sus instalaciones listas para adoptar los cambios que se avecinan? ¿Respaldarán los directivos y los trabajadores la implantación de la tecnología de IoT en su lugar de trabajo o centro de producción?