¿Cómo puede la Inteligencia Artificial ayudarnos a optimizar el Facility Management?

En una conferencia, un alto ejecutivo de una empresa de inversión inmobiliaria afirmaba que los Facility Managers y los propietarios de edificios tenían que ser más inteligentes en cuanto a cómo utilizaban los datos en relación con el espacio, ya que no todos los datos eran relevantes.

Después de todo, lo importante es conocer cuánta información se puede aprovechar de la cada vez mayor cantidad de datos facilitados. Pero los FM pueden utilizar los datos con inteligencia. Estas son algunas de las formas en que se puede hacer:

La inteligencia artificial en los sistemas de los edificios

La inteligencia artificial ya se está aplicando a numerosos aspectos del sector del Facility Management. Si se produce un problema operativo en un edificio, los usuarios quieren respuestas inmediatas y soluciones rápidas. Muchos sistemas de IA ya pueden hacerlo cuando se produce un problema. Esto se consigue principalmente mediante la supervisión de los datos en tiempo real, de forma que se puedan establecer correlaciones entre el rendimiento existente y los posibles fallos de funcionamiento, evitando así la necesidad de una reparación o sustitución antes de que se produzca un problema.

Drones

El uso de drones puede mejorar la productividad y la eficiencia, así como la seguridad. Los drones pueden realizar tareas a pesar de las condiciones meteorológicas y la presencia de sustancias peligrosas. También pueden ser enviados a zonas de difícil acceso. Por ejemplo, en lugares muy peligrosos, como los edificios que sufren daños estructurales tras un terremoto, se puede enviar un dron para evaluar los daños y las reparaciones necesarias en lugar de poner en riesgo a un trabajador.

Supervisión y medición de la energía

La inteligencia artificial puede realizar un conjunto complejo de cálculos que crean un modelo de rendimiento del edificio y automatizarlos. Posteriormente se pueden utilizar nuevas variables como el clima y la ocupación para facilitar datos de consumo de energía.

Con estos datos, los FM pueden determinar el consumo de energía de un edificio antes y después de una remodelación. Se trata de una manera más precisa de llevar un registro del consumo energético que simplemente mirar las facturas de electricidad. De nuevo, ofrece a los responsables del edificio la oportunidad de anticiparse a cualquier problema antes de proceder a realizar un cambio importante en el diseño.

Datos facilitados por sensores

Actualmente hay más oficinas con un diseño de planta abierta y más empleadores que utilizan regímenes de trabajo flexibles. Esto significa que puede haber espacio de oficina que esté desocupado, lo que podría convertirse en un problema costoso para los propietarios y operadores de un edificio.

El uso de sensores para espacios de interior puede ayudar a predecir la demanda en diferentes momentos, ya sea para planificar una nueva oficina de planta abierta o para la gestión diaria de un espacio de trabajo. Otro ejemplo se refiere a la limpieza de los locales. El personal de limpieza limpiaría regularmente todos los espacios ocupados que se utilizan de manera continuada. Sin embargo, utilizar sensores para controlar cuándo es necesario limpiar los espacios en función del uso real también puede ayudar a predecir la demanda, e incluso a diseñar una programación de trabajo para el personal de limpieza.

Seguridad

Muchas empresas destinan una cantidad importante de fondos a la seguridad interior de sus oficinas. La inteligencia artificial ofrece soluciones sofisticadas que pueden aportar una gran ayuda en este sentido. Por ejemplo, utilizando una tarjeta de identificación para acceder a determinados sistemas e incluso técnicas de reconocimiento facial, de retina o de huella dactilar. Esta tecnología ya se está utilizando en artículos de uso cotidiano como los teléfonos móviles, por lo que no sería sorprendente que también comenzara a utilizarse en la seguridad de los edificios.