Dedicación, compromiso y responsabilidad, claves en los momentos críticos

Con la propagación del COVID-19, el mundo está viviendo una situación excepcional que nos está poniendo a prueba. Pero también, estamos siendo testigos de un movimiento repleto de buenas acciones y compromiso, y del que colectivos que hasta hoy eran invisibles son partícipes.

Y es aquí donde quiero hacer hincapié, en los invisibles, y concretamente en el personal que presta servicios generales.

Este tipo de servicios como son la limpieza, el mantenimiento, la restauración colectiva, los servicios auxiliares o la seguridad, suelen pasar desapercibidos porque todo funciona correctamente. Y, solo cuando algo va mal, saltan las alarmas sobre dichas actividades.

Sin embargo, son momentos idóneos para visibilizar ese esfuerzo y buen hacer de las personas de servicios, quienes están siendo también piezas esenciales del gran puzle de la lucha contra la pandemia.

Y es que la sociedad se está dando cuenta de la importancia del trabajo que desempeñan estas personas. Las necesitamos en centros sanitarios y residencias, en supermercados y líneas de producción, en la industria químico-farmacéutica, en el transporte público y, al fin y al cabo, en todas las organizaciones y entidades que están inmersas en la batalla. Su colaboración es clave para que las cifras mejoren.

Empresas de servicios, es el momento de demostrar, y lo estamos haciendo, que nuestro trabajo cuenta y que estamos trabajando codo con codo junto al personal sanitario, operarios de producción, dependientes y reponedores de supermercados y el resto de los colectivos que tanto merecen los aplausos de cada día. Porque este virus lo paramos unidos.

Hoy, más que nunca, debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a un grupo de personas que marcará también un antes y un después; que está trabajando en la primera línea a pesar de los riesgos y contratiempos para velar por la salud colectiva; que está aportando su granito de arena en el camino hacia la recuperación; y que son héroes y heroínas, sin capa, pero con uniforme.

 


javier_urbiolaAutor:

 

Javier Urbiola, CEO de ISS Iberia