Construyendo el entorno de trabajo perfecto

La creación de un entorno de trabajo que se adapte a los empleados y que les ayude a ser más productivos no es tarea fácil. Requiere mucha reflexión y planificación. A continuación, enumeramos algunos de los aspectos a tener en cuenta.

 1. ¿Es el edificio completamente funcional?

A menudo olvidamos comprobar si un edificio es completamente funcional. Imagina que no hay electricidad o suficiente iluminación, o que, por alguna razón, no podemos controlar la temperatura; si esto ocurre está claro que el espacio de trabajo no podrá ser utilizado en su totalidad. Por tanto, la funcionalidad es un componente clave que sostiene todo lo demás.

2. Control de temperatura

El control de temperatura y humedad son dos factores impactan directamente en la productividad en el workplace. En zonas más septentrionales del mundo como Dinamarca y Reino Unido, la humedad no tiende a ser un problema importante. En cambio, en las zonas más tropicales de Asia, como Singapur y la India, o en algunas áreas de Estados Unidos, la humedad se puede convertir en un problema que puede afectar al ambiente laboral.

Por otra parte, cada persona tiene percepciones o sensaciones diferentes en lo que a calor o frío se refiere. Por eso, existe el riesgo de que, a pesar de estar en el mismo espacio, algunas personas tengan frío y otras calor. Esto, supone un reto para los responsables de inmuebles, quienes deben trabajar con los usuarios del workplace para solucionarlo. En este sentido, es necesario llevar una monitorización y comunicación constantes.

Este aspecto varía en cada país y época del año, por lo que hemos de ser capaces de establecer sistemas para lidiar con todos estos desafíos diferentes.

3. Iluminación

La iluminación desempeña un papel fundamental en el espacio de trabajo. Concretamente, la capacidad de adaptar la iluminación en función de las tareas a llevar cabo es la más importante, ya que permite a los empleados trabajar de manera más eficaz. Por ello, y con el objetivo de evitar el cansancio y la fatiga ocular, es esencial garantizar que el puesto de trabajo se encuentre bien iluminado.

Yendo más allá, los Facility Managers han de tener en cuenta tanto el color de la luz como la variación de la iluminación, para mantener a las personas activas. Por la mañana, una luz cálida y amarilla puede ser mejor tolerada; por la tarde, en cambio, se puede optar por una luz blanca que es más estimulante.

Por otra parte, existen trucos en los que se aprovecha la iluminación para ayudar al bienestar y aumentar la productividad. Un ejemplo de ello es su capacidad de adaptación a las expectativas del cuerpo (estudios han demostrado que la iluminación incluso puede ayudar con ciertas enfermedades).

Al igual que ocurría con la temperatura, la luz ha de ajustarse en función de la época del año y del país. La iluminación ambiental, por su parte, se puede utilizar de diferentes maneras. Muestra de ello es lo que ocurre en los pasillos, zonas en las que se necesita una luz diferente al resto de espacios.

4. La calidad y circulación del aire

La calidad del aire puede sufrir si un edificio, o parte de él, no tiene suficiente aire exterior. Abrir las ventanas y no depender del aire acondicionado puede ser una forma obvia de mejorar la calidad del aire en un espacio de trabajo. Sin embargo, esto puede alterar significativamente la temperatura y la humedad; causar altas pérdidas de energía; y también posibilitar la entrada de dióxido de carbono u otros contaminantes al workplace.

Los sistemas de aire acondicionado liberan cambios de aire para adaptarse a la ocupación diseñada, y este aire se filtra. Los usuarios del edificio, por su parte, producen monóxido de carbono. Es conveniente monitorizar dichos niveles ya que, de ser demasiado altos pueden afectar a la productividad y provocar somnolencia.

5. El ruido

Los sensores tecnológicos que miden los puntos más ruidosos o silenciosos dentro del workplace dan la oportunidad a los empleados de encontrar espacios que cumplan con las condiciones que prefieran. Algunos, pueden optar por lugares silenciosos, y otros por los que tengan algo de ruido de fondo. La tecnología más avanzada de este campo solo crece y se desarrolla para facilitar la flexibilidad y adaptación de un lugar de trabajo a las necesidades de los usuarios.

6. Ascensores

Los ascensores y las escaleras mecánicas son una característica importante en un lugar de trabajo. Sin embargo, es un aspecto poco tratado.

Las escaleras mecánicas tienden a ser más populares en lugares de trabajo y edificios de gran volumen. Los ascensores, por su parte, pueden ser eficientes para los usuarios siempre y cuando el tiempo de espera no supere los 30 segundos. Asimismo, las condiciones en las que se encuentren son sumamente importantes.

En la actualidad, existen ascensores semi-inteligentes que están integrados en los sistemas de Facility Management y que cuentan con sensores. Gracias a esta tecnología, se ha mejorado en la predicción y gestión de los flujos de pasajeros, especialmente en horas punta, como las mañanas y el almuerzo. En este sentido, se puede alentar el trabajo flexible para aliviar la demanda en ascensores especialmente en edificios de alto volumen.

En general, es importante ser proactivo en lugar de reactivo cuando queremos crear un entorno de trabajo ideal. Esto no solo es importante para anticiparnos a los problemas, sino también para mantenerse al tanto de una tecnología que se encuentra en evolución constante.

 


MJ small (002)Sobre el autor

Martin Jolly

ISS - Head of Engineering