Cómo preparar las instalaciones para el otoño

A medida que el verano se acerca a su fin y los días se vuelven más cortos, es necesario estudiar la forma en que se gestionan las instalaciones. Pero, ¿qué tipo de factores hay que tener en cuenta para prepararlas cuando se instala el otoño y el frío hace acto de presencia?

Evitar resbalones, tropiezos y caídas

Los resbalones, tropiezos y caídas representan un riesgo considerable para los empleados de una empresa, así como para los visitantes a las instalaciones en los meses más fríos. Esto se debe a que durante los meses más fríos aumenta el riesgo de lluvia intensa, hielo y nieve, y, por tanto, también aumenta el riesgo de que las personas sufran caídas. Por ello, los Facility Managers deben asegurarse de que el edificio que mantienen esté preparado.

Esto incluye asegurarse de que los caminos externos al edificio se limpien regularmente, garantizando la instalación de felpudos y sistemas de recubrimiento en la entrada adecuados para secar los zapatos de los visitantes y eliminar los desechos. Los felpudos en la entrada son eficaces cuando se trata de secar los zapatos mojados y proteger los suelos de los efectos perjudiciales de la suciedad, el polvo y los desechos que se arrastran desde el exterior hacia adentro. Muchos están diseñados con fibras trenzadas y termo fijadas para mejorar la cantidad de humedad que se puede absorber. Colocando felpudos en la entrada de las instalaciones, los clientes y los empleados podrán entrar y salir de forma segura sin riesgo de resbalarse y caerse.

Minimizar la propagación de los resfriados y la gripe estacionales

La transición de un clima más cálido a otro más frío puede hacer que las personas sean más susceptibles a los resfriados y la gripe, ya que las defensas del sistema inmunitario disminuyen. Este riesgo aumenta en los espacios cerrados más confinados, como es el caso de las oficinas, a través de las personas que tosen y estornudan. Estos síntomas pueden propagarse e influir en la productividad de los empleados. Para evitar que los resfriados y la gripe se propaguen en las oficinas de la empresa, los Facility Managers pueden recordar a los empleados que se laven las manos regularmente colocando letreros en la cocina y los lavabos, y proporcionándoles desinfectantes para las manos que pueden tener en su mesa de trabajo o llevar consigo. Los Facility Managers deben asegurarse de que las superficies y los equipos se limpien regularmente (como teléfonos, teclados y ratones de ordenador).

Depresión

A medida que los días se acortan gradualmente y el clima se vuelve más frío y húmedo, los empleados podrían experimentar un bajo estado de ánimo debido al TAE (trastorno afectivo estacional). Este es un tipo de depresión que tiende a aparecer en los meses más fríos, y muchos consideran que es causado por la falta de luz solar. Para minimizar los síntomas del TAE, los FM pueden procurar que las oficinas de la empresa estén diseñadas para ser lo más luminosas posible en otoño e invierno. Para aprovechar al máximo la cantidad limitada de luz diurna, deben asegurarse de que las ventanas no estén bloqueadas por persianas gruesas y objetos grandes, y utilizar métodos de diseño para engañar a la mente de forma que piense que la habitación está más iluminada de lo que en realidad está. Esto incluye añadir espejos (que actúan como reflectantes de la luz por toda la habitación) y pintar las paredes de un color luminoso.

La mayoría de los edificios de oficinas modernos tienen sistemas de iluminación incorporados que funcionan con sensores. Sin embargo, si un edificio tiene bombillas que funcionan con un interruptor, cambiar las bombillas estándar por bombillas de luz diurna puede marcar la diferencia. Son menos agresivas que los tubos fluorescentes y proporcionan una cantidad de luz similar a la luz natural del día. Del mismo modo, si una oficina no cuenta con un sistema de calefacción y refrigeración incorporado, deben suministrarse calentadores portátiles probados en cuando a su seguridad para cualquier miembro del personal que sea especialmente sensible al frío.

Comprobar los sistemas de calefacción

También es vital comprobar la caldera antes de que llegue el otoño. Muchas personas nunca revisan sus calderas durante el verano, y cuando empieza a hacer frío descubren que tienen defectos. Cuando llega el frío será probablemente el momento en el que la mayoría de fontaneros estén más ocupados, por lo que organizar las cosas antes de este período resultará muy útil a largo plazo.

Plagas

A medida que el clima se vuelve más frío, diferentes plagas intentarán llegar al interior de los edificios para encontrar refugio, calor y comida, lo que ocasionará problemas en hogares y negocios. Los hoteles y otras instalaciones de alojamiento nocturno desempeñan un papel importante en la propagación de chinches debido al elevado número de clientes que reciben. Algunas plagas otoñales comunes incluyen arañas, chinches y pulgas. Dependiendo del clima, los insectos que pican como avispas y abejas a menudo permanecen activos durante las primeras etapas del otoño. Tanto las cucarachas como los roedores empiezan a migrar a los interiores para escapar del frío. Los FM de deben asegurarse de que las instalaciones se limpien regularmente para evitar la propagación de estas plagas.

Asumir estos trabajos como parte de una rutina diaria garantizará que los gestores de instalaciones estén organizados meses antes de un cambio de temporada.