Claves para una vuelta al trabajo más segura y efectiva

Ante el panorama que se abrirá tras el COVID-19, el cambio de hábitos irá acompañado de un cambio en espacios y servicios. Esto se traducirá en la necesidad de crear entornos de trabajo más seguros y eficientes; donde la concienciación individual en materia de higiene y los servicios de limpieza serán dos de los factores clave en la vuelta al trabajo.

La reanudación de la actividad laboral implicará la necesidad de realizar cambios inmediatos en el día a día de las organizaciones, para asegurar la salud y seguridad de sus empleados y usuarios. Una de las claves de este back to work pasará, sin duda, por implementar unas estrictas medidas de seguridad e higiene en los espacios.

En un momento en el que nuestro gran reto como sociedad es combatir la pandemia, ISS está trabajando en la adaptación de sus protocolos para esta nueva etapa, con el objetivo de velar por la seguridad y salud en el trabajo de la forma más efectiva.

Y es que, desde ahora, las empresas de servicios deben trabajar con dicho propósito, implementando medidas específicas teniendo en cuenta tanto al personal interno como a proveedores, clientes y usuarios.

Foco en las personas

Como para tantas otras cosas, 2020 marcará un antes y un después en la forma que tenemos de entender la seguridad y salud en nuestros puestos de trabajo y para ello es primordial este cambio de mentalidad.

Así, garantizar que todas las personas puedan volver a sus puestos de trabajo en las mejores condiciones de seguridad y salud es clave. Un enfoque que favorece el incremento tanto del bienestar como de la felicidad del empleado, lo que impacta positivamente en el rendimiento laboral.

A continuación, incluimos una serie de recomendaciones para una vuelta al trabajo eficiente:

Los momentos previos: comunicación y el rol crucial de los servicios de limpieza

La base del retorno a la normalidad pasa por extremar las normas básicas de higiene y por la importancia de la concienciación individual acerca de estas. En este sentido, será esencial para las empresas realizar una labor pedagógica y comunicativa que permita explicar a sus equipos la nueva realidad a la que se enfrentan en un entorno de trabajo que ha de ser diferente al anterior a la pandemia.

Por ello, es importante reforzar la comunicación interna en los momentos previos a la vuelta al workplace: todos los empleados han de recibir y conocer las nuevas pautas de comportamiento (higiene personal, distanciamiento social, síntomas, horas de trabajo, turnos, etc.) antes de volver a las instalaciones, entre las cuales destacan las nuevas medidas de limpieza y desinfección.

Más allá de la importancia de la implicación del empleado en mantener una correcta higiene en su propio espacio de trabajo, existen una serie de puntos y zonas críticas que los servicios de limpieza habrán de tener en cuenta y donde se deberá incidir. Entre estos, cabe destacar los tiradores de puertas, botoneras de ascensores, pasamanos de escaleras, grifos, paneles de WC y dispensadores de jabón y papel, superficies de contacto y mesas en la cafetería y áreas de descanso, impresoras y fotocopiadoras o mostradores y resto de superficies en la recepción y vestíbulo.

Recomendaciones en los espacios de trabajo

Ante esta realidad a la que todos tenemos que adaptarnos, se volverá imprescindible adoptar nuevas dinámicas que cambiarán nuestra cotidianeidad. Un ejemplo de esta nueva realidad es que desaparecerán elementos compartidos como periódicos o publicaciones y aparecerán otros como alfombras desinfectantes en las entradas. En este sentido, se proponen una serie de recomendaciones desde el punto de vista de la gestión de los espacios de trabajo que permitan un regreso seguro y sostenible

  • Capacidad del edificio: optar por un regreso escalonado a las instalaciones, sin exceder el 50% de la ocupación del espacio y valorar la reubicación de los puestos de trabajo en función de los planos de las instalaciones y teniendo en cuenta las recomendaciones de distancia de seguridad dictadas por las autoridades sanitarias.
  • Utilización del edificio: recomendación de uso de sensores para monitorizar la utilización del espacio
  • Trabajar por turnos: valorar turnos de trabajo en días alternos o en horarios distintos, en función de las cargas de departamentos o distribuciones de los espacios.
  • Circulación de personas por el edificio: implementar, si es posible, flujos de desplazamientos con sentido único, para evitar el cruce de personas en pasillos o zonas comunes. Usar una señalización que marque la distancia de seguridad recomendada.
  • Uso de ascensores y escaleras: limitar la capacidad del ascensor y / o cambiar las rutinas de las personas para minimizar la interacción física. Se recomienda un máximo de 2 personas en ascensores estándar, evitando estar cara a cara.
  • Fomentar el uso alternativo de las escaleras: fijar el sentido de la dirección en las escaleras (por ejemplo, derecha para subir e izquierda para bajar) respetando las distancias de seguridad.
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