Capacidades diferentes que impulsan un mejor servicio

Del mismo modo que no existen dos personas con la misma huella dactilar, tampoco existen dos empleados iguales. Cada persona cuenta con distintas capacidades, y esto, a la hora de formar equipos, hemos de verlo como una oportunidad para crecer. Crecer en diversidad, pero también en calidad de servicio. Porque si apostamos fielmente por equipos heterogéneos podemos ganar en solidez y ofrecer el mejor servicio.  

En este sentido, un estudio realizado por Grupo ISS  muestra que liderar equipos diversos refuerza las competencias de los responsables en lo que se refiere a comunicación, establecimiento de relaciones y desarrollo del talento. Esto se debe a que la diversidad obliga a los líderes a adaptarse continuamente en función de la composición de los equipos, las competencias de cada miembro y su dinámica social y profesional. Hablamos de diversidad en su sentido más amplio: diversidad de lengua, educación, género, edad, cultura y religión, y también de capacidades. Además, la variedad no solo impacta en el liderazgo, sino que también enriquece a los propios compañeros y compañeras que tienen la oportunidad de aprender unos de otros. 

Sin embargo, para que realmente funcione la diversidad, es esencial desarrollar una cultura inclusiva en la que se cultive el respeto, la equidad y el reconocimiento positivo de las diferencias. En el caso concreto de ISS como empresa integradora, la inclusión se ha extendido desde el primer momento, impregnando su ADN y enriqueciéndonos como compañía y como personas.

Desde los inicios de ISS en España, teníamos clara nuestra capacidad de influir y colaborar en la integración de personas en riesgo de exclusión. De hecho, actualmente disponemos de seis centros especiales de empleo, que funcionan de manera autónoma con personal técnico cualificado y titulado cuyo objetivo es la integración de personas con discapacidad en las empresas ordinarias. Por eso, en muchos de nuestros equipos contamos con personas de capacidades diferentes. 

La gestión inclusiva del talento, tal y como la entendemos, está vinculada a la oportunidad a través de la participación. Es decir, cada persona de la organización tiene sus propias fortalezas (y debilidades) y tiene el potencial de crear valor añadido para la organización.

La clave para conseguir equipos diversos está en realizar una selección correcta y proporcionar la formación necesaria. Liderar a través del propósito, para que cada persona que forma parte de la compañía conozca sus objetivos y la forma de alinearlos con los del cliente. Así, todas las personas, ya sean procedentes de otros países, pertenecientes a colectivos en riesgo de exclusión o con alguna discapacidad, pueden aportar su particular forma de hacer las cosas, sus conocimientos, su cultura al trabajo del día a día, enriqueciendo a sus compañeros y mejorando el servicio que ofrecen. 

Todo esto nos podría llevar a pensar, ¿y qué gana la empresa con todo esto? Diariamente nuestros equipos interactúan con los diferentes grupos de interés, muy especialmente con clientes, proveedores, asociaciones empresariales sectoriales y, por supuesto, la comunidad donde operamos. 

Son esas mismas personas las que marcan la diferencia en ISS y, por y para ellos, debemos proporcionarles un ambiente en el que se les valore y reconozca por sus capacidades y no por sus limitaciones. Solo así podremos convertirnos en la mejor organización de servicios del mundo. 

Artículo publicado en Linkedin Publisher


estela_piconAutora:

 

Estela Picón, Gerente Relaciones Laborales en ISS Facility Services Iberia