4 áreas clave que determinarán la transformación de la externalización

Tanto el mercado como la demanda de los usuarios cambian rápidamente, un hecho que está provocando la formación de nuevas tendencias para la transformación del outsourcing. Está surgiendo una nueva era del negocio, una era en la que existe una disposición por explorar nuevos modelos de colaboración entre organizaciones, con el objetivo de mejorar la flexibilidad, la innovación y la competitividad.

Como consecuencia, el concepto de externalización se está expandiendo y volviendo más complejo y polifacético.

Tomando como referencia los resultados obtenidos en nuestro estudio sobre el Futuro del Outsourcing, en colaboración con el Instituto de Copenhague de Estudios Futuros (CIFS), la mayor parte de las empresas que trabajan con la externalización, no la utilizan únicamente para lograr una reducción de costes. De hecho, muchos opinan que los precios no pueden ajustarse más sin correr el riesgo de obtener rendimientos negativos.

Hoy en día, las compañías que están en el primer plano de la transformación de la externalización, están creando nuevos modelos de outsourcing y nuevos enfoques de asociación. Estas colaboraciones realzan la innovación y la flexibilidad de las organizaciones, además permiten incrementar la efectividad y compartir riesgos entre los proveedores de servicios y los clientes.

Estas asociaciones son impulsadas por intenciones estratégicas, y, paralelamente las áreas externalizadas están acercándose cada vez más al core business.

Para 2020, estas tendencias transformarán la externalización en 4 áreas clave:

  • Cambios en las motivaciones que provocan la subcontratación.
  • Cambios en las actividades del negocio y reubicación de los procesos.
  • Cambios en la naturaleza de los contratos y las colaboraciones.
  • Cambios en la forma en la que la externalización afecta a los empleados

 

Las motivaciones para externalizar

La motivación para elegir externalizar los servicios cambiará para 2020. Dejará de ser visto como un concepto que puede ayudar a las compañías a mantener las actividades no principales del negocio y hacerlas más eficientes. En su lugar, el principal impulsor de la externalización será ser innovador y desarrollar mejores procesos más enfocados en las competencias básicas y la diferenciación del mercado.  De esta manera, el outsourcing será utilizado para estimular a las empresas a ponerse a la vanguardia de la competencia para conseguir accede a los mejores talentos, recursos, capacidades o nuevas redes y mercados.

 

Cambios en las áreas de externalización

Experimentaremos un cambio en el que las empresas optarán por externalizar determinadas áreas de negocio. La subcontratación de las actividades no esenciales para el negocio ya no será suficiente ya que las empresas más experimentadas comenzarán a involucrar el outsourcing en sus actividades centrales.

Esto, por supuesto, dará lugar a nuevos retos organizacionales y a cuestionarse cómo deben ser estructuradas aquellas relaciones comerciales que tienen como objeto actividades centrales de la estrategia de negocio. El desafío será poner límites internos sin ceder la dirección estratégica de la empresa. Sin embargo, no debería haber dudas de que el primero que haga que esto funciones será el que obtenga una ventaja competitiva.

Con estos retos, las relaciones comerciales se volverán mas complejas, por lo que las empresas clientes deberán establecer nuevos requisites para reconocer la capacidad y especialización de sus socios de externalización. Se requerirá un alto grado de especialización con el objetivo de desarrollar soluciones exhaustivas y competitivas. Además, el número de proveedores de servicios que intentarán resolver este desafío será también mayor que nunca.

 

La naturaleza de las colaboraciones

Mientras que algunas de las relaciones de externalización se caracterizarán por ser más independientes y estratégicas, otras serán más transaccionales y los clientes sólo pagarán por lo que usen.

En las relaciones ás sofisticadas, el proveedor de servicios desempeñarán un papel estratégico en la dirección en la que la empresa va a ir y su alcance.  Podemos esperar que los límites entre lo que se define como externalización y colaboración se difuminarán hasta que sean difícilmente distinguibles. En otras palabras, la cuestión entre externalización e internalización se volverá obsoleta.

 

El impacto de la externalización en los empleados.  

En linea con el hecho de que las organizaciones seguirán buscando la forma de ganar en flexibilidad y agilidad, haciéndola más resistente a los cambios macro-económicos, los empleados también serán más dinámicos que nunca.

El modelo de empleo dominante cambiará y se caracterizará por una mayor colaboración y transparencia, con empleados habituados a la tecnología y la rapidez en la forma de hacer negocios a través de las redes y ecosistemas de los trabajadores del conocimiento. En este contexto, la externalización será vista como una fuerza disruptiva en el mercado de trabajo, lo que potenciará aún más la economía independiente.

Mientras que esta se adapta a aquellos segmentos de la plantilla que están motivados por un deseo de independencia y trabajo por cuenta propia, otros se encontrarán en un terreno inestable.

Todo se resume a aprovechar el cambio.

Actualmente, estamos ante un entorno empresarial en constante cambio y las competencias se vuelven rápidamente obsoletas. Sin embargo, debido a su flexibilidad, estas nuevas formas de externalización pueden abrir las puertas a un nuevo mundo de redes y de conocimiento para empresas. Por lo tanto, el éxito en el futuro no estará limitado únicamente a lo que podamos hacer nosotros mismos. El futuro dependerá cada vez más de nuestra capacidad de aprovechar y explotar los recursos de nuestro entorno de trabajo y las redes para conseguir una ventaja óptima.

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