3 rasgos que hacen que un Facility Manager tenga éxito

Ninguna gran empresa negaría que uno de los aspectos más importantes de la gestión del lugar de trabajo es crear y mejorar un entorno que tiene el poder de atraer, atraer y retener a los empleados.

La mayoría también estaría de acuerdo en que un gran liderazgo no se puede hacer solo. Las empresas necesitan instalaciones que refuercen la visión y la misión de una empresa, así como sistemas de apoyo que reflejen unos objetivos de liderazgo centrados en los empleados.

En este sentido, un Facility Manager es insustituible. Pero, ¿qué se necesita para ser exitoso? Estos son algunos de los rasgos clave que hemos observado durante nuestros años de experiencia en Facility Management.

Un gran Facility Manager es excelente escuchando y comunicando

Atrás han quedado los días donde el Facility Management se manejaba desde fuera de la compañía. Para crear y mejorar la cultura de la empresa, así como de reforzar los objetivos estratégicos, un gran FM debe tener la capacidad de escuchar de manera activa para poder empatizar y comprender a los usuarios. De esta manera, podrá comprender su situación laboral, los estilos de trabajo, las formas de viajar, los hábitos alimenticios, etc.— Si una persona es capaz de comprender toda esta información, podrá implementar de manera activa y efectiva nuevas estrategias e iniciativas en base a dichos comportamientos y preferencias.

El cambio en el lugar de trabajo puede causar resistencia. Por lo tanto, un gran Facility Manager es también alguien que tiene excelentes habilidades de comunicación y tiene la capacidad de traducir nuevas estrategias y tácticas en el workplace a algo tangible y a medida para cada empleado

Un gran Facility Manager siempre desafía el status quo

Una oficina, o un lugar de trabajo, está sujeto siempre a cambios constantes. Ya sean de nuevas generaciones entrando en la oficina, una reestructuración organizacional y/o presiones externas que influyen en las operaciones de la empresa.

El FM ha de aceptar los cambios, sin tener miedo a desafiar el status quo mediante la implementación de nuevas soluciones innovadoras que pueden crear nuevas eficiencias de costes, reforzar la transformación organizacional o asumir nuevas responsabilidades para apoyar los objetivos estratégicos de la organización.

Un gran Facility Manager sabe cómo crear valor estratégico

El FM no ve la gestión estratégica de instalaciones y de operaciones comerciales como dos entidades separadas. Más bien, es alguien que sabe cómo vincular los KPI de Facility Management a los KPI de negocios, entendiendo cómo puede ofrecer valor empresarial que va más allá de la gobernanza y el mantenimiento diarios.

En una época en la que los Facility Managers están evolucionando cada vez más a Experience Managers, se espera de ellos que tengan la capacidad de utilizar el lugar de trabajo como una herramienta para fortalecer la cultura de la empresa, mejorar el compromiso y la productividad de los empleados, y desarrollar experiencias que comunican y refuerzan la propuesta de valor de una empresa.